Lo que cuentan quienes ya pasaron por el proceso
Estos testimonios vienen de estudiantes que llegaron con dudas concretas: no entendían un tema de matemática, se quedaban sin tiempo en comprensión lectora o no sabían cómo ordenar su semana de estudio. Aquí cuentan qué cambió en su preparación y qué les resultó útil de las tutorías, los simulacros y el seguimiento semanal.
Mariana Duarte Rentería
Postulante a Ingeniería, segundo intento
En mi primer examen me quedé sin tiempo en la sección de matemática. Con los simulacros cronometrados aprendí a dejar las preguntas largas para el final y a revisar primero las que domino. No fue magia, fue práctica constante durante tres meses.
Facundo Thiago Merino Altamirano
Estudiante de quinto de secundaria
Llegué con notas bajas en comprensión lectora y pensaba que era cuestión de leer más rápido. La tutora me enseñó a identificar la idea principal de cada párrafo antes de responder. Ese cambio solo ya me subió varios puntos en los ensayos.
Olivia Rodríguez Mora
Postulante a Ciencias de la Salud
Lo que más me sirvió fue el banco de preguntas por área. Podía practicar solo los temas que me costaban y llevar mis dudas a la tutoría de refuerzo. El seguimiento semanal me obligaba a no dejar todo para el final, algo que antes hacía siempre.
Srta. Constanza Amador Caraballo
Madre de una postulante
Mi hija estaba muy ansiosa y no sabía cómo organizarse. La orientación vocacional básica la ayudó a decidir con más criterio entre dos carreras que le gustaban. Verla con un cronograma claro y sin tanta presión cambió el ambiente en casa.
Amelia Adriana Arroyo Bravo
Nivelación de matemática básica
Venía arrastrando vacíos desde tercero de secundaria. Trabajamos tema por tema con material descargable y ejercicios cortos entre sesiones. No fue rápido, pero por primera vez sentí que entendía lo que estaba resolviendo y no solo memorizando.