Cada formato de nuestro taller resuelve un problema concreto del postulante: entender el tema, ganar velocidad, corregir errores o decidir con criterio. No vendemos horas sueltas de clase, armamos un recorrido según el punto en el que estás.
Diagnóstico antes de cualquier plan
Empezamos con una evaluación que mide tu nivel real en matemática y comprensión lectora, no lo que crees que sabes. Con ese resultado definimos qué temas nivelar y cuáles ya puedes practicar en simulacros. Si vienes de un intento anterior, revisamos tu puntaje por área para no repetir el mismo plan que no funcionó.
Grupos reducidos, no aulas masivas
Trabajamos con grupos pequeños para que el tutor pueda corregir en el momento y no al final del ciclo. Las sesiones virtuales y presenciales siguen la misma secuencia de temas, así que puedes alternar según tu semana. En matemática se resuelve en pizarra paso a paso; en lectura se discute por qué una alternativa es correcta y las otras no.
Simulacros cronometrados con revisión
El simulacro no termina cuando entregas la hoja. Cada prueba se revisa por área para identificar si el error fue de contenido, de tiempo o de lectura del enunciado. Ese análisis alimenta el banco de preguntas que usarás en la siguiente semana, con énfasis en los tipos que más se te complican.
Material descargable y banco por área
Cada sesión deja material que puedes repasar por tu cuenta: fichas de fórmulas, textos con preguntas guía y listas de ejercicios ordenadas por dificultad. El banco de preguntas se organiza por área y por frecuencia de aparición en admisiones peruanas, para que practiques con lo que realmente se evalúa.
Seguimiento semanal del avance
Revisamos tu progreso cada semana con datos concretos: temas dominados, errores recurrentes y tiempo promedio por pregunta. Si un bloque no avanza, se ajusta el cronograma o se suma una tutoría de refuerzo. El objetivo es que siempre sepas en qué punto estás y qué toca la semana siguiente.
Orientación vocacional básica
Elegir carrera con criterio también es parte de la preparación. Conversamos sobre tus intereses, el peso de cada área en la carrera que te llama y las alternativas si el primer puntaje no alcanza. No es una charla motivacional: es revisar tu perfil y las exigencias reales de las opciones que tienes sobre la mesa.